Fondo Carlos Jaramillo
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Examinando Fondo Carlos Jaramillo por Materia "1930"
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- ÍtemGabarra sobre el mar(Varios, 1900) AnónimoGabarra o barcaza es un barco de suelo plano construido principalmente para el transporte de bienes pesados a lo largo de ríos y canales. Habitualmente las gabarras no son autopropulsadas y necesitan ser movidas por un bote remolcador que tire de ellas o las empuje. Las gabarras comenzaron utilizándose en canales, siendo remolcadas por animales de tiro que iban por un camino adyacente. Los canales bordeados con una ferrovía eran comunes a principios de la revolución industrial; situación que provocó que las gabarras fueran superadas por el ferrocarril en la carga de objetos de valor debido a la mayor velocidad, los costos decrecientes y la flexibilidad de las rutas ferroviarias. En la actualidad, las gabarras siguen siendo utilizadas para el transporte de objetos de gran tamaño o muy pesados, ya que el costo de llevar bienes por barcaza es muy bajo. Una barcaza típica mide 59,4 m × 10,7 m (195x35 pies), y puede cargar hasta 1500 t. GABARRA. Enciclopedia Libre Wikipedia. (2014). Recuperado en : https://es.wikipedia.org/wiki/Gabarra
- ÍtemIndígenas Wayúu en minas de sal marítima, Atlántico, 1930.(Varios, 1900) AnónimoIndígenas Wayúu en Minas de Sal Marítima del Atlántico (1930). la explotación de sal industrial se inició en los años veinte cuando el gobierno otorgó concesiones a particulares para explotar la sal marina. En ese entonces los mestizos reclutaban fuerza de trabajo colectivo de los indios wayúus , especialmente de la Alta Guajira (Bahía Honda), donde había tradición de recolección salina mediante el sistema de trueque. Hasta los años cuarenta la explotación fue totalmente manual y requería una mínima inversión de capital. El acarreo de la sal cosechada se hacía en canoas hasta los barcos y el área de explotación sólo llegaba a 40 hectáreas En la Costa Atlántica hay numerosas salinas naturales que han sido explotadas en diferentes tiempos. Con frecuencia desaparecen unas y de forman otras nueras en las partes más bajas de las playas, según el ímpetu y dirección de las mareas y de los vientos. Cuando los indios no se prestan para hacer la recolección de la sal, hay necesidad de llevar peones, un piquete de la fuerza pública y toda clase de víveres y elementos para la vida, desde Riohacha o Santa Marta, por el tiempo que duren la explotación y el acarreo. Nativo Wayúu en uno de los campamentos de minas de sal marítima en el Atlántico (1930). GUTIÉRREZ, Rufino,1854-1923. Monografías de Rufino Gutiérrez. Tomo ii. Recuperado en: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/dos/dos15d.htm
- ÍtemLuciano Jaramillo Madariaga 1883-1961(Varios, 1900) AnónimoLUCIANO JARAMILLO MADARIAGA. era hijo del antioqueño Sixto Jaramillo Jaramillo y de doña Luisa Madariaga Castañeda y creció junto con sus hermanos fueron Guillermo, Maria y Ramón. Nació en Ocaña en noviembre de 1883. Realizó estudios en Medellín y Chile. Este hombre tenia sólida formación profesional y ese dinamismo que tanto admiramos. Luciano fue el personaje de las finanas en el medio cucuteño y fue el diplomático de la lejana y rebelde Ocaña. Los ocañeros le entregaron su confianza y él la supo administrar. En Ocaña se inició como político con el periódico COLOMBIA editado en compañía de Francisco Duque Hoyos con fines políticos inmediatos. Logró salir como diputado. En 1911, aceptó la vicerrectoría del recién fundado Colegio José Eusebio Caro, luego fue Prefecto de la Provincia en 1911. en Cúcuta se desempeñó como el primer Gerente del Banco de Colombia, en 1916. A la Institución perteneció durante 43 años, interrumpidos ligerament por sus actividades políticas, y fue tan importante su papel en la Institución que en 1947 regresó al cargo. Fue Secretario de Gobierno de la segunda administración Francisco Sorzano, en 1922 y en la tercera adminstración del Dr. Victor Julio Cote Bautista. Fue Senador suplente en 1927, en 1939-42 repitió como principal. Fue mienbro del Consejo de Cúcuta. En 1930 fue Gobernador de Norte de Santander y renunció a los pocos meses por no resistir las presiones del relevo político. Murió en febrero de 1961. SOLANO BENITEZ, Guillermo. 50 años de vida nortesantandereana. Tomo II. Editorial Stella, Bogotá, 1971. Recuperado en: https://books.google.com.co/books?id=NgO6n2rWNi4C&pg=PA38&lpg=PA38&dq=luciano+jaramillo+madariaga&source=bl&ots=oAzVnUc6vG&sig=iKiAwnlqrv14nKDp_Msak3TgtzY&hl=es&sa=X&ei=PH9jVcTjO4uqgwS4koC4Dw&ved=0CBsQ6AEwAA#v=onepage&q=luciano%20jaramillo%20madariaga&f=false
- ÍtemMinas de Sal Marítima en el Atlántico (Colombia), 1930.(Varios, 1900) AnónimoMinas de Sal Marítima en el Atántico, Colombia (1930). La operación de beneficiar una salina natural de las que necesitan alguna obra de mano, es de lo más sencillo y rudimentario; en época de altas mareas, cuando se acerca la de ausencia de lluvias, se abren las bocas o canales de entrada del agua de mar a las charcas, y cuando empiezan las bajas mareas se cierran o tapan con palos, ramas y tierra, de manera que la charca, que debe ser de muy poca profundidad, quede llena. Allí con pocos días de sol fuerte, la evaporación de agua es tan activa que a poco tiene 24° de saturación y empieza a cristalizar. Los cristales formados en la superficie por el calor solar se precipitan al fondo del agua, y allí unidos a otros forman granos o panales más o menos grandes y compactos, según las condiciones del tiempo y de la charca. Para facilitar y apresurar la cristalización y la recolección en algunas de las salinas, se forman en ellas cuadros o pozos separados unos de otros por paredes de barro del fondo de la charca y comunicados entre sí por pequeñas aberturas, cuando la cristalización ha llegado a su plenitud, o sí algo adelantada ya se teme que llueva (pues un solo aguacero echa a perder la mejor cosecha), hombres y mujeres, desnudos y armados de canastas de mimbre, recogen del fondo de la charca la sal y la depositan en la orilla en pilas para que acabe de escurrir el agua. De allí se toma para pesarla, insacularla y llevaría a los depósitos. La recolección sólo puede hacerse en las primeras horas de la mañana y ultimas de la tarde, o por la noche, porque con la acción del sol se calienta tanto el agua, que en ocasiones se sancocha la piel de los recolectores. A esos pobres se les paga una miseria por labor tan dura: recuerdo que la primera cosecha de 1907 en Pozos colorados contraté a razón de ($ 0-05) el saco de seis arrobas, entregado éste cosido al lado de la carrilera del ferrocarril. Si en la salina no hay edificio para depósito de la sal (sólo tienen cuatro de ellas ranchos pajizos para el objeto), las pilas se dejan en la playa mientras puede transportarse al almacén central, y para que no se licue con las lluvias se calcina la capa superior cubriendo la pila con ramas y prendiéndoles fuego. Durante la época de cristalización o cosecha, que comúnmente es dos veces en el año, y mientras la sal se transporta a los almacenes, hay necesidad de sostener numerosos vigilantes para evitar los fraudes, y lo propio hay que hacer en aquellas salinas más cercanas que por cualquiera circunstancia no se benefician, mientras vienen las lluvias o las altas mareas a licuarlas. En la mayor parte de las salinas distantes los fenómenos de cristalización y licuación se suceden sin que la acción administrativa se haga sentir en la recolección y vigilancia. GUTIÉRREZ, Rufino,1854-1923. Monografías de Rufino Gutiérrez. Tomo ii. Recuperado en: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/dos/dos15a.htm.
- ÍtemMinas de Sal Marítima. Depósitos(Varios, 1900) AnónimoMINAS DE SAL MARÍTIMA. DEPÓSITOS. Desde que conocí las salinas marítimas soy de opinión que para producir sal de buena calidad con poco gasto y reducir muchísimo los que se hacen en inspectores, celadores, resguardos, transporten, edificios, apertura y clausura de desagües, aseo de las salinas, etc , lo más conveniente es destruir la mayor parte de ellas. lo cual es sencillo en muchas, y arreglar convenientemente dos o tres de las que estén en mejores condiciones, Creo que el señor Armenta nos dará una saludable lección práctica sobre la materia. Actualmente la operación de beneficiar una salina natural de las que necesitan alguna obra de mano, es de lo más sencillo y rudimentario; en época de altas mareas, cuando se acerca la de ausencia de lluvias, se abren las bocas o canales de entrada del agua de mar a las charcas, y cuando empiezan las bajas mareas se cierran o tapan con palos, ramas y tierra, de manera que la charca, que debe ser de muy poca profundidad, quede llena. Allí con pocos días de sol fuerte, la evaporación de agua es tan activa que a poco tiene 24° de saturación y empieza a cristalizar. Los cristales formados en la superficie por el calor solar se precipitan al fondo del agua, y allí unidos a otros forman granos o panales más o menos grandes y compactos, según las condiciones del tiempo y de la charca. Para facilitar y apresurar la cristalización y la recolección en algunas de las salinas, se forman en ellas cuadros o pozos separados unos de otros por paredes de barro del fondo de la charca y comunicados entre sí por pequeñas aberturas, cuando la cristalización ha llegado a su plenitud, o sí algo adelantada ya se teme que llueva (pues un solo aguacero echa a perder la mejor cosecha), hombres y mujeres, desnudos y armados de canastas de mimbre, recogen del fondo de la charca la sal y la depositan en la orilla en pilas para que acabe de escurrir el agua. De allí se toma para pesarla, insacularla y llevaría a los depósitos. La recolección sólo puede hacerse en las primeras horas de la mañana y ultimas de la tarde, o por la noche, porque con la acción del sol se calienta tanto el agua, que en ocasiones se sancocha la piel de los recolectores. A esos pobres se les paga una miseria por labor tan dura: recuerdo que la primera cosecha de 1907 en Pozos colorados contraté a razón de ($ 0-05) el saco de seis arrobas, entregado éste cosido al lado de la carrilera del ferrocarril. Si en la salina no hay edificio para depósito de la sal (sólo tienen cuatro de ellas ranchos pajizos para el objeto), las pilas se dejan en la playa mientras puede transportarse al almacén central, y para que no se licue con las lluvias se calcina la capa superior cubriendo la pila con ramas y prendiéndoles fuego. Durante la época de cristalización o cosecha., que comúnmente es dos veces en el año, y mientras la sal se transporta a los almacenes, hay necesidad de sostener numerosos vigilantes para evitar los fraudes, y lo propio hay que hacer en aquellas salinas más cercanas que por cualquiera circunstancia no se benefician, mientras vienen las lluvias o las altas mareas a licuarlas. En el mayor parte de las salinas distantes los fenómenos de cristalización y licuación se suceden sin que la acción administrativa se haga sentir en la recolección y vigilancia. GUTIÉRREZ, Rufino,1854-1923. Monografías de Rufino Gutiérrez. Tomo ii. Recuperado en: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/dos/dos15d.htm
- ÍtemMujer Wayúu(Varios, 1900) AnónimoLa Mujer Wayúu. " La mujer cumple un papel preponderante en la sociedad Wayúu. Cuando nace una niña se celebra una gran fiesta en la comunidad. Se dice que al nacer una niña, consideran que los grandes dioses nos han dado esa bendición. Así, cuando los abuelos mueren esa pequeña que luego se convertirá en mujer será la encargada de recoger sus restos o huesos, costumbre del segundo velorio . La recién nacida es niña hasta el momento del desarrollo, desde ese instante se convierte en mujer. Deja entonces, sus wuyunqueras y demás juguetes para pasar al tiempo del blanqueo o del encierro que se convierte en la etapa de la preparación para el matrimonio. El tiempo del encierro puede durar un año, período en el cual la niña convertida en mujer no puede ser observada por nadie. La única persona que tiene acceso a su habitación es la abuela, encargada de darles lo alimentos y la medicina natural, estos últimos dos elementos son fundamentales para conservar la belleza de la mujer nativa. Dote y venta no son sinónimos Al culminar ese tiempo de preparación la joven sale vestida con un atuendo especial que le significa el tránsito de niña a mujer. Luego es el momento de encontrar esposo, es aquí cuando muchos interpretan mal la tradición de la dote. Consideran que por recibir algún dinero o regalos de parte del pretendiente se convierte en una especie de venta, pero no es así, la mujer Wayúu no se vende, esta es una costumbre sagrada . No es una plata que se invierte en una mujer porque va ser la esclava del hombre, es una dote que se le da a la familia. El pretendiente da cierta cantidad de dinero o prendas para demostrar que sí la quiere y siempre la va a respetar . Por su parte, los padres entregan a la hija preparada con cierta cantidad de chivos o ganado y el esposo tiene la responsabilidad de multiplicar esos bienes". Los blancos consideran que las negociaciones o que algunos llaman venta cuando se va a desposar una joven de esta etnia, en realidad no es tal cosa; se trata es de indemnización o fortalecimiento del patrimonio del hogar que se va a conformar . Los arijunas (hombre de la cultura occidental) creen que la dote es una forma que tienen los padres de vender a la hija, pero no es así, lo que pasa es que la mujer quiere demostrarle al resto de la sociedad y a ella misma de que tiene que garantizarle un fortalecimiento económico para el matrimonio. La mujer no se regala y mucho menos se vende, Este patrimonio económico lo cuidan los padres para que cuando el hombre desaparezca o abandone a la mujer, ella tenga maneras de responder y alimentar a sus hijos. PULGARIN, Carlos. Archivo: Temas del día. La Mujer Wayúu (2015). Recuperado de: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-577970
- ÍtemOBREROS CON INDÍGENAS Y MILITARES(Varios, 1900) AnónimoEXPLOTACIÓN DE LAS MINAS DE SAL EN COLOMBIA En Colombia, las salinas son bienes nacionales y las administra el gobierno directamente o a través de concesiones con particulares. En 1777, el gobierno español estableció la administración de las salinas, luego, en 1824, mediante la Ley 28 del gobierno del general Francisco de Paula Santander, el Estado declaró propiedad de la nación todas las salinas que no estuvieran enajenadas, quedando bajo el control del gobierno los precios de venta de la sal. Así se desarrollaron, hasta 1932, diferentes tipos de contratos de arrendamiento a particulares para la explotación de sal. En 1932, el Banco de la República asumió la administración y explotación de las salinas terrestres de Zipaquirá, Nemocón y Sesquilé, bajo un contrato de administración delegada con el gobierno y como respaldo de un anticipo del Banco al gobierno para atender los gastos urgentes de la administración pública. En materia comercial se establecieron políticas de subsidios en los precios de venta de la sal4 . En Manaure, la explotación de sal industrial se inició en los años veinte cuando el gobierno otorgó concesiones a particulares para explotar la sal marina. En ese entonces los mestizos reclutaban fuerza de trabajo colectivo de los indios wayúus , especialmente de la Alta Guajira (Bahía Honda), donde había tradición de recolección salina mediante el sistema de trueque. Hasta los años cuarenta la explotación fue totalmente manual y requería una mínima inversión de capital. El acarreo de la sal cosechada se hacía en canoas hasta los barcos y el área de explotación sólo llegaba a 40 hectáreas En la Costa Atlántica hay numerosas salinas naturales que han sido explotadas en diferentes tiempos. Con frecuencia desaparecen unas y de forman otras nueras en las partes más bajas de las playas, según el ímpetu y dirección de las mareas y de los vientos. Cuando los indios no se prestan para hacer la recolección de la sal, hay necesidad de llevar peones, un piquete de la fuerza pública y toda clase de víveres y elementos para la vida, desde Riohacha o Santa Marta, por el tiempo que duren la explotación y el acarreo. Por esto, y porque la distancia hasta el almacén central de depósito y expendio, en Barranquilla, es larga y la navegación difícil por lo agitado del mar en aquellas costas, el artículo resulta más recargado que en otra de las salinas. Sin embargo, incluyendo el empaque, que generalmente es un saco fuerte de yute, de capacidad de 75 kilogramos, mientras el Banco Central manejó las nuca salió costando la arroba (12 ½ kilogramos), puesta en los almacenes de Barranquilla, mas de $ 0-06, a pesar de que sólo los sacos pedidos directamente a Inglaterra resultaban a $ 0-11 cada uno. GUTIÉRREZ, Rufino,1854-1923. Monografías de Rufino Gutiérrez. Tomo ii. Recuperado en: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/dos/dos15d.htm